Conoce qué hacer antes, durante y después de un simulacro — descarga tu guía gratuita para comenzar hoy mismo
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Cuando enfrentamos emergencias — terremotos, incendios, inundaciones — quien sabe qué hacer está un paso adelante. Realizar simulacros periódicos no es solo una práctica, es una estrategia de vida. Con nuestro material respaldado por guías oficiales, te acompañamos a construir seguridad paso a paso.
Con base en la Guía de Simulacros de Evacuación en Inmuebles de la STPS
Cuando enfrentamos emergencias — terremotos, incendios, inundaciones — quien sabe qué hacer está un paso adelante. Realizar simulacros periódicos no es solo una práctica, es una estrategia de vida. Con nuestro material respaldado por guías oficiales, te acompañamos a construir seguridad paso a paso.
Con base en la Guía de Simulacros de Evacuación en Inmuebles de la STPS
Un simulacro de evacuación es una práctica organizada que representa una situación de emergencia ficticia —como un sismo o incendio— con el propósito de observar, probar y preparar una respuesta eficaz ante posibles situaciones de desastre.
a) Conoce tu inmueble
b) Define roles en tu equipo
Asignar responsabilidades claras evita confusión y fortalece la organización:
Un simulacro no es solo salir corriendo. Aquí te explico cómo actuar paso a paso:
Mantén la calma.
Evita correr, gritar o empujar. Conserva la serenidad y ayuda a tranquilizar a quienes te rodean.
No evacúes mientras el sismo está ocurriendo.
Espera a que terminen los movimientos principales (ondas P, S, Love y Rayleigh) antes de salir.
Al terminar el temblor, evacúa con orden.
Dirígete al punto de reunión previamente establecido, sin correr ni generar pánico.
Protégete de objetos que puedan caer.
Cubre tu cabeza y cuello con los brazos o una mochila, y aléjate de ventanas, lámparas o estanterías.
Detente en un sitio seguro.
Busca un área abierta y alejada de postes, árboles o edificios. Permanece dentro del vehículo hasta que el movimiento cese.
No bloquees rutas de emergencia.
Evita detenerte sobre puentes, túneles o vías que puedan obstaculizar el paso de ambulancias o equipos de rescate.
Aléjate de estructuras peligrosas.
Retírate de postes, cables eléctricos, bardas o fachadas que puedan derrumbarse. No te ubiques sobre coladeras o registros.
Refúgiate en espacios abiertos.
Si es posible, muévete hacia un lugar despejado y espera ahí hasta que todo se estabilice.
¿Qué debes revisar?
Al finalizar el ejercicio, tómate unos minutos para analizar lo ocurrido:
✔️ Tiempo de evacuación: ¿cuánto tardó el inmueble en desalojarse por completo?
✔️ Coordinación y comunicación: ¿las indicaciones fueron claras?, ¿hubo confusión en las rutas?
✔️ Participación del personal: ¿todos siguieron las instrucciones?, ¿alguien necesitó apoyo adicional?
✔️ Condiciones del inmueble: ¿las salidas estaban libres?, ¿la señalización fue visible y suficiente?
🌱 Ajusta tu plan
Es normal que un simulacro revele fallas: una puerta obstruida, rutas poco claras o puntos de reunión mal ubicados. Lejos de ser un problema, esto es el mayor beneficio del ejercicio
Alimentos no perecederos para tres días.
Opta por productos enlatados, barras energéticas y alimentos fáciles de preparar.
Agua embotellada suficiente.
Calcula al menos dos litros por persona al día.
Documentos personales importantes.
Guarda copias físicas o digitalizadas (en una memoria USB) de identificaciones, comprobantes médicos, seguros, etc.
Duplicado de llaves de casa y vehículo.
Radio AM/FM y linterna con baterías.
Baterías adicionales para todos los dispositivos esenciales.
Silbato o navaja multiusos para señalización o emergencias menores.
Cerillos y encendedor guardados en un envase hermético.
Artículos de higiene personal (jabón, cepillo dental, toallas húmedas, papel higiénico, etc.).
Un cambio completo de ropa por persona, incluyendo ropa interior y calcetines.
Manta térmica o cobija ligera.
Botiquín de primeros auxilios, con medicamentos básicos y artículos de curación.
Guantes y cubrebocas para manipular objetos o protegerse del polvo.
Chamarra ligera e impermeable.
Agenda, libreta y bolígrafo para anotar datos importantes o comunicarse si no hay electricidad.
La mochila de emergencia es un recurso esencial que permite afrontar los primeros días posteriores a un desastre.
Debe contener artículos básicos para cubrir las necesidades de alimentación, comunicación, higiene y abrigo de todos los integrantes de la familia.
Puedes añadir cualquier otro elemento que consideres necesario para ti o tu familia, siempre que el peso no exceda lo que puedas cargar cómodamente.
NOTA:
Recuerda revisar tu mochila cada seis meses para reemplazar alimentos caducados, baterías descargadas o documentos desactualizados.
Tu preparación puede marcar la diferencia.
Se basa en la reunión de coordinación en una mesa de trabajo con los integrantes en una mesa de trabajo con los integrantes de Unidad Interna de Protección Civil.
Cuando sólo una parte del inmueble lo realiza, por ejemplo: un simulacro de recepción de lesionados en el servicio de emergencias de un hospital.
Simula un ejercicio a gran escala, tan cerca de la realidad como sea posible, con el fin de evaluar la capacidad operativa de los sistemas de gestión de emergencias.
Ejercicio supervisado y coordinado, para probar una sola operación o función específica.
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